Raymond Thevenot



Raymond Thevenot fue un músico y luthier suizo nacido en Ginebra en 1942, especializado en aerófonos andinos.
Con solo 8 años empezó a tocar la flauta traversa en el conservatorio de música de su ciudad. Y a los 11 años experimenta su primer contacto con la música latinoamericana, coincidiendo con la llegada a Europa de melodías folklóricas provenientes de Brasil, Argentina y Paraguay, particularmente populares a principios de los años 50, cuando comienza también la fama de la cantante peruana Yma Sumac. Mientras tanto, Thevenot tiene la oportunidad de ver las primeras películas-documentales sobre los Andes con su respectiva música.

En este contexto, Thevenot abandona sus estudios clásicos y comienza a trabajar los temas sudamericanos con su flauta traversa. En 1967 crea el trío Los Quetzales, pero solo 5 años después abandona el grupo para establecerse en Lima, donde inicia su carrera como solista. En ese mismo año se casa con la peruana Yasmina, a quien compuso el hermoso vals Yasminacha, a uno de sus dos hijos: Jose, también le dedicó una alegre cumbia: Pepe bailarin.

En Perú, lideró la formación del conjunto Macchu Picchu y rápidamente grabó su primer LP para RCA Perú en 1974. Entre 1977 y 1984 realizó diversas presentaciones a nivel internacional, mientras que al mismo tiempo grabó 8 EPs más 2 LPs para el sello CBS Perú.
Como luthier, fabricó y perfeccionó desde el año 1976 un modelo de quena exclusivo conocido internacionalmente bajo el nombre de Quena de Concierto Thevenot, asimismo ha colaborado en la publicación de dos libros denominados: Método de quena I y II. Dichos libros han sido publicados en diversas revistas peruanas con temas clásicos del folclore peruano y con notas escritas e interpretadas por el destacado músico.


R. Thevenot, junto al argentino Uña Ramos y el peruano Alejandro Vivanco, está considerado como el quenista que más arte ha aportado a la musica andina.
El célebre músico falleció en Lima en 2005.
Sobre el aporte de R. Thevenot se ha escrito el ensayo Raymond Thevenot: La Quena de Oro del Perú y del Mundo, escrita por el profesor Juan Carlos Asmat Zavaleta y publicada en el año 2010.
R. Thevenot nunca recibió una condecoración oficial u homenaje en vida. El 5 de noviembre de 2010 recibió no obstante, un homenaje póstumo por parte de la Universidad Nacional de Trujillo. Esta universidad entregó un diploma y medalla al también quenista Franklin Gonzales Lujan, quien entregaría el premio a la familia de Thevenot radicada en Suiza.





Los Quetzales


Según las pocas fuentes que he podido encontrar, Los Quetzales se crearon en Suiza en el año 1967 de la mano de R. Thevenot. El conjunto de Los Quetzales contribuyó sin duda a la difusión de la música andina por el contiente europeo durante los años 60 y 70, subiéndose a una nueva corriente que ya había dado sus primeros pasos con una serie de conjuntos de innegable calidad artística.
Los Quetzales ganaron dos concursos musicales en Suiza y Francia, y ello les permitió grabar sus dos únicos discos que cuentan en su efímera historia, una historia que terminó justo tras grabar esos dos LPs, cuando R. Thevenot decide abandonar Europa en 1972 y establecerse en Perú.
Además de R. Thevenot, los otros "quetzales" fueron Giacomo Manzoni y Germain Chevillat.


Discografía

Con Los Quetzales

Les flutes indiennes de... es el primero de los discos de Los Quetzales, producido en 1970 por Thierry Fervant, todas las canciones fueron compuestas por este artista suizo nacido en 1945 y aún hoy activo, es un importante productor, compositor y editor que comenzó a trabajar en 1964 para el sello Barclay francés, donde se recogerían los primeros trabajos de Los Calchakis y Los Incas. A Fervant se le atribuyen 300 anuncios de TV y películas, y unas 400 composiciones musicales encargadas por artistas de todo tipo. Hoy Fervant es miembro de la Sociedad Suiza para los Derechos de Autor de Obras Musicales SUISA.
Este trabajo es el segundo que compuso Fervant en su larga carrera, se trata de una colección de 10 espléndidas melodías que destacan por su sencillez y el estilo totalmente artesanal con el que son interpretadas, excepcionalmente bien ambientadas, con un cierto toque de "europeísmo" que hacen del disco bastante original.
Destacan los temas El primer día, Luz violenta con sus inéditas melodías de armónica, En el mercado de Salta y Águila real.
Escúchalo aquí.

El siguiente disco de Los Quetzales tiene múltiples títulos y ediciones, presento los 4 que aparecen en pacoweb: Flautas indígenas, ¡Vamos!, Las quenas de R. Thevenot y Los Quetzales, y Las quenas de Thevenot. El tercero de los citados parece ser la edición de referencia, pues es la que presenta los créditos, y además añade dos temas más respecto a las demás ediciones: Bailando y Ya verás, aunque carentes ambos de personalidad. El disco fue grabado en 1972 de nuevo por T. Fervant, aunque ya no como compositor.
De hecho la placa conjuga temas de diversa índole: los motivos folklóricos de Aire indio, un excelente y melancólico yaraví, y el Tema de chacarera, donde el charango es el protagonista.
Los Quetzales incorporan también bastantes composiciones propias: los más notables son el evocador y alegre huayño Macchu Picchu de G. Chevillat, el brillante y vigoroso pasacalle Inti Raimi de Chevillat y Thevenot dedicada a la antigua fiesta del dios Inti, el trepidante carnaval de Thevenot Pasando la frontera con sus frases de quena caracterizadas por su gran técnica, el bailecito Huayra (viento) compuesto por los tres integrantes de Los Quetzales donde presentan una amplia gama de hermosas y enérgicas frases de quenas que hacen de este tema quizá el mejor del disco, y el también brillante pasillo Si un rondador quisiera una kenita interpretado con instrumentación y estilo ecuatorianos.
Por último, Los Quetzales recurren a grandes autores clásicos para completar su trabajo. Tal es el caso de Vasija de barro del dúo Benítez & Valencia de la que interpretan una versión bastante original y acertada. De E. Cavour interpretan dos piezas: los huayños Indiecita y especialmente Danza de los perritos, en los que el charango es protagonista.
El disco se completa con dos temas menores: el yaraví Misa incaica de P. Quiñones, y la cueca Kjosinaira de E. Joffre.
Escúchalo aquí.

Con Machu Picchu


Machu Picchu fue un conjunto formado por dos suizos: Raimond Thevenot e Yvan Cerf, y el guitarrista arequipeño Jaime Silva. Grabaron los siguientes discos:

Una quena a través de los Andes fue una serie de tres discos que el recién creado grupo Macchu Picchu grabó con R. Thevenot, el primero de estos volúmenes data de 1974.
De nuevo encontramos temas de diversa procedencia, los más importantes, los propios de R. Thevenot, son los siguientes:
El cachullapi Poncho azul del que cabe destacar sus buenas frases de quena, el joropo Arre gallo con un estilo aún más técnico y ciudado, y ya menores los temas de Ritmo en el cuerpo y Pasando la frontera, ésta última repetida del álbum anterior con Los Quetzales.
Del resto del disco cabría destacar tres grandes clásicos interpretados correctamente: el huayño Valicha de M. A. Hurtado, El cóndor pasa de D. Alomía Robles, y la galopa de F. Cardoso Pájaro campana, tema éste que le va a Thevenot como anillo al dedo dada la complejidad de la melodía.
Por último destacar también el vals incaico Punchayniquipi de B. Zegarra por su sentida melodía de quena, y el huayño puneño Recuerdo de Calahuayo, tema folklórico bastante conocido y muy bien ejecutado.

Una quena a través de los Andes II se grabó en 1978 como continuación del álbum anterior, aunque por desgracia el nivel artístico es bastante menor respecto al anterior.
Tan solo destacar el huayño Huayco (corrimiento de tierra) de R. Thevenot por su inusitada energía y excepcional técnica en su quena. Yo soy huancaino, canción alegre dedicada al grupo étnico de Huanca del Perú. El vals incaico Quenas de L. Dunker con su atmósfera ya más evocativa y melancólica. El huayño de Alange y Palacio titulado Airampito. Y dos clásicos: el archiconocido tema peruano de Vírgenes del Sol de J. de la Rueda, interpretado aquí con la depurada técnica de la quena de Thevenot, y el vals de B. Ballón titulado Melgar, dedicando a la provinvia peruana homónima, con una melodía con gran personalidad.
Una quena a través de los Andes III se grabó en 1978. Existen dos ediciones, la edición española se editó como vol. II en 1979 porque el verdadero vol. II anterior no se registró en España.
Sus primeros temas suponen un recorrido por el folkore de diversos países como México, Venezuela o Colombia; mientras que los temas posteriores son obra de Thevenot y más centrados en la esencia musical peruana.
En general se trata de un buen trabajo de Thevenot, quien presenta hasta 4 temas propios, siendo el más brillante de ellos el albazo Estrella de Otavalo ambientado en Ecuador con su peculiar estilo. Las otras canciones propias interesantes son además el trepidante y alegre Pepe bailarín, una de sus más famosas composiciones, El desafío con su melodía extraordinariamente bien elaborada y, ya más flojo, Mi recuerdo de Veracruz.
El disco se completa con algunas canciones clásicas correctamente interpretadas, como son la segunda versión de Vasija de barro de Benítez y Valencia, Palmeras de G. Rojas, y sobre todo la estremecedora La pampa y la puna, excelente tema ambiental de C. Valderrama que popularizó en los años 50 Yma Sumac.
El álbum ofrece además algunos temas folklóricos tradicionales, como Carnavales de Arequipa, y especialmente el original y emotivo Ollantay, una musicalización del famoso drama quechua colonial escrito en el siglo XVIII, quizá lo mejor del disco.
Y por último cabe destacar también la amena obra de R. Huirse titulada El picaflor.

La quena de Thevenot es el último disco del conjunto Macchu Picchu, se grabó también en 1979, donde el autor incorpora elementos tanto rítmicos como instrumentales de diversos países de América Latina a la interpretación de temas andinos, peruanos más concretamente.
R. Thevenot apenas aporta dos temas de su cosecha: Arriba Matahuasi en honor al distrito peruano homónimo, y Yasminacha, éste último el mejor, un hermoso vals dedicado a su mujer peruana Yasmina, compuesto por melodías de grandes y bellos sentimientos.
Un tema particulamente original es Flecheros del inca, una danza de M. Pacheco que evoca un ambiente tribal y arcáico que no obstante no carece en absoluto de elaboración y calidad. Otra danza interesante es Venganza chanka de L. Durand, de nuevo evocando a las raíces musicales del Imperio Inca.
Más temas de calidad en este disco son el conocido Ponchito de colores, con su característico ímpetu acentuado por la técnica de la quena de Thevenot, el carnaval de Shaw y Barrios Prenda querida, y sobre todo una pieza mundialmente conocida: el choro brasileño de Z. Ahen Tico tico, otra melodía complicada que Thevenot ejecuta con una maestría sin igual.



En solitario

R. Thevenot ha grabado también discos en solitario, especialmente en los años 80 cuando se desvinculó definitivamente de cualquier conjunto musical.

Kori Maki es el primer disco de R. Thevenot en solitario, grabado en 1977 cuando el quenista aún formaba parte del conjunto Macchu Picchu.
Un trabajo algo irregular donde el autor presenta tres composiciones propias: el albazo ecuatoriano Alma quiteña, el bien elaborado taquirari boliviano Merche Guevara, y el flojo huayño El chukikuj.
O. Zevallos y D. Kirwayo, dos colaboradores habituales de R. Thevenot, aportan a este disco una Selección de huaylash, una concatenación de 4 temas de corte marcadamente folklórico: Pachahuanca, Tapunacuy, Choclito verde y Soy soltera.
Para terminar, R. Thevenot interpreta aquí algunos clásicos de la música latinoamericana con bastante brío, como es el caso del archiconocido mariachi mexicano Jarabe tapatío de A. Partichela, El humahuaqueño del E. Zaldívar, y el trepidante baiao de W. Azevedo titulado El brasilerinho, pieza ésta que E. Navía interpretara más tarde con su charango, una complicada y brillante obra ejecutada por dos genios con dos instrumentos diferentes.

Quena mágica es un álbum recopilatorio de R. Thevenot, data de 1978 y recoge 12 composiciones propias recogidas de sus 5 trabajos anteriores.
La quena del inka es un disco de R. Thevenot grabado en Suiza en 1979 junto con Daniel Kirwayo, Olga Zevallos y el célebre arpista Mauro Flores.
Un trabajo brillante, quizá el mejor álbum de nuestro quenista con un tema central propio, La quena del inka, una danza que paradojicamente es de lo más flojo de la placa. Mayor calidad presenta la otra obra de Thevenot, el motivo Kori Rukana, cuya melodía experimenta diversos cambios de ritmo y sensaciones.
El disco presenta a su vez varios temas folklóricos bien interpretados, como son el recurrente y trepidante huayño Munahuanqui, una correcta versión más del también huayño Valicha, la alegre danza Palchay, y el también alegre y vivo Cuando yo me vaya a ritmo de huayño.
Por último destacar otros temas ya de autor, como son el siempre recurrente Sonccoyman de J. Milchberg, el ameno pasacalle de M. Guimaray Chincay pampa, o el que quizá sea la mejor canción del ábum el fox incaico de A. Vivanco Dolor indio por su fuerza interpretativa y su calidad melódica. Otro tema con gran carga sentimental es la Danza de los Huaras, obra de A. Collas que recrea una mágica atmósfera tribal.
Del disco destacan además el k'achua de R. Fernández A las orillas del Chonta dedicado a este río peruano, y el pasacalle de M. Vivanco titulado Cholo traicionero. En definitiva, un disco que en su conjunto brilla por la clara definición de sus melodías a la hora de interpretarlas, algo que por desgracia Thevenot iría perdiendo en sus posteriores discos.

Yawar inka (la sangre del inca) es un álbum de R. Thevenot grabado en 1981. Contó de nuevo con la colaboración de Mauro Flores y Daniel Kirwayo, además de Marcelino Suárez, Rubén Yáñez y Miguel Ángel Corrales.
Se trata en esencia de un recorrido por el folklore de diversas regiones y ciudades del Perú, cuya calidad se resiente bastante con respecto al trabajo anterior de Thevenot, quien no aporta nada nuevo de su autoría.
El Huascarán es quizá lo más destacable del disco, un variopinto y brillante pasacalle de M. Shuan dedicado a la montaña más elevada del Perú con sus 6768 m.
Otras obras a destacar, ya puramente folklóricas, son La danza de las collas, en honor al pueblo amerindio que vive en Bolivia y N de Perú, una excelente danza ritual de la región de Paucartambo, y la danza de la honda cusquense Waraka tusuy, ejecutada a dos quenas con excelente resultado.

Quena ardiente, de 1985, donde R. Thevenot cuenta con numerosas colaboraciones, tanto del ámbito folklórico latinoamericano, como de EEUU.
Un vano intento de fusionar la música andina con el estilo Country de EEUU cuyo resultado en mi opinión es bastante decepcionante. Y por ello lo que más destaca del disco son precisamente esas melodías andinas que no incursionan en estilos ajenos.
Cabría entonces citar la colección de tres Ritmos de Ecuador, donde Thevenot interpreta con excelentes resultados el sanjuanito de B. Aguilera Chagrita caprichosa, el albazo tradicional De terciopelo, y el cachullapi también folklórico Arpita.
Destaca también la polka de F. Cardoso Tren lechero, otro gran clásico que Thevenot interpreta con la perfecta técnica que su melodía exige, este tema también fue interpretado en su día por Savia Andina.

Perú eterno, de 1986, contó con las colaboraciones de Mauro Flores, David Sandoval y del danzarín Zacarías "Pillipinto" Chiara González.
Otro disco bastante irregular de Thevenot, más aún si consideramos que repite algunos temas, y del que solo cabría destacar dos temas folklóricos: la brillante y magistral danza tribal titulada Huanza danza & Chimaychis de Pomabamba, un doble tema del que adivinamos la maestría de M. Flores en el arpa que embellece extraordinariamente la melodía, y el huayño Pahuamuy (Q'arawi), ya con un ritmo mucho más suave y contemplativo.
Para terminar subrayar además el alegre y festivo carnaval de Sulca titulado Carnavales de Ayacucho, donde vuelve a notarse el brío de M. Flores con su magnífica arpa.
Puro Perú, de 1994.
Uno de los últimos de Thevenot que vuelve a sonar trillado por la innecesaria repetición de temas de trabajos anteriores y la total ausencia de material nuevo de su autor.
A destacar únicamente dos temas: el vals de Bocanegra y Gómez titulado Suspiros, reseñable por la calidad de su versátil melodía que Thevenot interpreta magistralmente. Y el también vals ya mucho más melancólico y sentido Todos vuelven, de C. Miró, especialmente brillante su estribillo.

Corazón andino es un disco de 1996, parece ser que bastante difícil de conseguir, pues no he encontrado reseñas de él.
N/A
Quena sin fronteras es el último disco de R. Thevenot, se grabó en 1997 con la colaboración de Mauro Flores, Juan Dios Rojas, Marco Antonio Rojas Domínguez y Olga Zevallos.
Se trata de un disco recopilatorio en el que no obstante encontramos unos pocos temas novedosos: Zamba de la Candelaria, Recuerdo de Ipacarí, y un Popurrí chileno.
N/A

The latin american music es un álbum póstumo homenaje a R. Thevenot que se editó en 2006, un año después de su muerte, un triple CD en el que se recoge buena parte de su obra.




En este enlace podrás acceder a una recopilación de 3 CDs titulada R. Thevenot: El flautista de los Andes: masterpieces, donde podrás escuchar muchos de sus temas aquí comentados.

Plegaria a un labrador

El gran compositor Víctor Jara es admirado por su multitud de obras musicales que dejó para la posteridad, de todas ellas siempre ha destacado el mensaje de concordia, solidaridad y justicia social, acompañado además por melodías de bellísima factura, una de ellas, de las más representativas del autor, es sin duda Plegaria a un labrador.



El mensaje de fraternidad y contexto social

Plegaria a un labrador transmite un mensaje de fraternidad entre las sociedades, desde el respeto y humildad de la figura de un labrador, que aglutina en definitiva la clase obrera campesina que tradicionalmente ha sufrido las injusticias sociales y olvido por parte de los regímenes autocráticos que de forma más o menos continuada, se sucedieron en América Latina durante buena parte del s. XX, y que el autor pretendió homenajear en sus versos para lanzar su mensaje de confraternidad.
Los versos de esta canción son los siguientes:

Levántate y mira la montaña
de donde viene el viento, el Sol y el agua
Tú que manejas el curso de los ríos
tú que sembraste el vuelo de tu alma

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano
Juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana

Líbranos de aquel que nos domina   /   Hágase por fin tu voluntad
en la miseria     /     aquí en la tierra
Tráenos tu reino de justicia
y de igualdad

Sopla como el viento la flor
de la quebrada
Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano
Juntos iremos unidos en la sangre
ahora y en la hora
de nuestra muerte, amén




Solfeo
Aprende aquí

Primera parte:

Segunda parte:

Víctor Jara, coautor de Plegaria a un labrador.


Versiones

Plegaria a un labrador está considerada hoy día como una de las grandes piezas de referencia de la Nueva Canción Latinoamericana, su fama ha transpasado las fronteras y es conocida mundialmente. Numerosos artistas y grupos la han versionado con mayor o menor éxito, especialmente Quilapayún, el célebre conjunto que durante su primera época contó con V. Jara como director artístico y quienes fueron realmente los que popularizaron el famoso tema:


Aunque hubo otros artistas de corte andino también la han llegado a interpretar, como Aparcoa, Chiloe, el Grupo Amaru, Illapu, León Gieco, Los Folkloristas, Mercedes Sosa, y especialmente Los Calchakis, cuya versión de 1974 es en mi opinión la mejor de todas las que he escuchado.


Ficha artística

Compositores: Víctor Jara y Patricio Castillo
Primera grabación: Plegaria a un labrador / Te recuerdo Amanda, single de V. Jara de 1969
Ritmo: canción.

Ancient Winds

Ancient Winds, vientos de la antigüedad en español, es un conjunto que nos presenta una propuesta musical única y particular que consiste en adecuar la temática andina con ciertas innovaciones tanto instrumentales como estilísticas.


Su director y principal compositor, José Cabezas, ha sabido dar a Ancient Winds un estilo propio e inconfundible que fusiona la música andina con el estilo New Age y ambiental, que ha dado como resultado una obra artística de excelente acabado y con mucha personalidad, en una constante búsqueda por innovar partiendo de las raíces folklóricas de las músicas ecuatorianas principalmente, pero también del Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

Además de su labor meramente musical, J. Cabezas se dedica también a la construcción de instrumentos musicales andinos.









Biografía

José Cabezas con su hijo Kieran.
Ancient Winds es un conjunto familiar dirigido por José Cabezas, un artista originario de Cayambe, Ecuador, aunque el grupo se fundó en Estados Unidos en 1994.
J. Cabezas llegó a Estados Unidos en 1987 después de ganar un concurso de charango en su país natal. Trabajó con algunos grupos andinos como Markahuasi, pero finalmente decidió formar su propio grupo reuniendo a su familia. La familia Cabezas es bien conocida en Ecuador por la creación de algunas canciones populares, y ellos están orgullosos de continuar con esa tradición transmitiéndola durante diferentes festivales y eventos en todo el país.
Ancient Winds es un destacado grupo conocido y respetado por su profesionalismo, su carisma personal, y excelente musicalidad. En la actualidad residen en la Bahía de California, después de haber pasado cierto tiempo en Nuevo México.
Los otros integrantes de Ancient Winds son Patricio Arcentales, originario de Piñas (Ecuador), los hermanos Luis y Susana Cabezas, y Anna Cabezas, esposa del director.












Discografía

Mystic flutes, grabado en 1997 en Santa Fe, Nuevo México, contiene una serie de canciones muy edificantes, típicas del estilo Ancient Winds, que van desde la alegría que dan los enérgicos sanjuanitos ecuatorianos, y melodías misteriosas ambientales, como el título de la canción Mystic flutes, aunque en algunos de sus compases se parece demasiado al Concierto de Aranjuez.
La mayoría de las canciones están compuestas por J. Cabezas, en su propio estilo visionario único. Aunque la grabación trae algunas melodías andinas tradicionales, como El vuelo del cóndor, que no es otra que El cóndor pasaPájaro campana, y Carnaval humahuaqueño.
Este álbum trae también imágenes de las alturas de las montañas, como la versátil y evocadora Alturas de Macchu Picchu.
Escúchalo aquí.

Spiritual feeling, grabado en 1998 en Albuquerque, Nuevo México, nos presenta unos ritmos mágicos que van directos al corazón y nos llevan a un nuevo nivel de experiencia musical. Estas son varias de las canciones más tradicionales realizadas con sonido líquido y la inspiración divina. J. Cabezas demuestra su genio en composiciones originales como The journey, una canción de misterio y maravilla que transmite su propio viaje espiritual desde los Andes hasta Estados Unidos, y en El transporte, una canción que transporta literalmente a un ambiente de montaña de éxtasis por la antigüedad, cuando la alegría pura de la vida natural fue truncada por la desesperanza indígena posterior.
En este disco también encontramos una versión de Llorando se fue, así como otros clasicos como la meditativa Vasijo de barro y Sariri del Ande, una canción apasionada sobre el orgullo cultural.
Otras buenas piezas más personales son el estupendo sanjuanito Bailando me voy y La samaritana.

New vision es un disco de Ancient Winds grabado en el año 2000, en cuya portada vemos a Kieran Cabezas, hijo de J. Cabezas. Precisamente el álbum está dedicado a él y a todos los niños en general.
Todos los temas son obra del director J. Cabezas, salvo algunos temas tradicionales: Mi linda longuitaBaila negra, y el más destacable Flor de caña, interpretada entre otros por Savia Andina y Sukay.
El tema central Nueva visión es un formidable ejercicio musical lleno de energía y optimismo, al igual que el sanjuanito La cosecha, de carácter más tradicional, quizá lo mejor del disco.
Camino de los incas es otro gran tesoro de ese disco, un huayño sencillo y brillante en el que brilla la excepcional ejecución de quenas.

Peaceful dove es quizá el mejor disco Ancient Winds grabado en septiembre de 2004, sus temas evocan relajación y tranquilidad en general.
Las canciones más interesantes son: Two mountains, un fantástico huayño místico que nos transporta a la majestuosidad de los Apus, deidades que viven en la cima de las montañas más altas, de lo mejor de Ancient Winds. Solitud es otro excelente tema de J. Cabezas cuyas sentidas melodías describen el sentimiento de tristeza ante la soledad y el olvido. Inside my soul es ya un tema más alegre ambientado en Ecuador. Indian song es un tema más emotivo y melancólico que refleja al dura vida del indígena andino. Y Reflection es otra de las joyas de Ancient Winds, que transmite una gran serenidad y majestuosidad.
Además de estas obras del director, el disco contiene también temas tradicionales menores: Longuita otavaleñaHuajra Taquirari de verano, además de un tema del saxofonista de jazz estadounidense Kenny G titulado The moment.

Holiday music es un álbum de Ancient Winds y J. Cabezas grabado en septiembre de 2004 en el que el autor presenta diversos villancicos navideños versionados bajo su peculiar estilo, aunque en este caso su resultado es algo irregular, destacando tan solo los temas de Feliz Navidad y Silent night (Noche de paz).









Además de estos trabajos discográficos, Ancient Winds presentó esta canción en youtube titulada Flute in love with ukulele:

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